Rafale
Viera y el arte de ser productor
Por
Aixa Sepúlveda Morales
Fuente: Primera Hora
Rafael
Viera acepta con orgullo que lo llamen empresario, disquero, historiador y
sastre, oficio al que se entregó siendo muy joven. Pero en su corazón siempre
será, ante todo, promotor, profesión que recuerda con nostalgia.
El
dueño de Viera Discos será homenajeado este domingo en la vigésima quinta
edición del “Día Nacional de la Salsa”, distinción que compartirá con
los músicos Larry Harlow y Manny Oquendo.
Pero
su reconocimiento es particular. En este evento que anualmente realiza la estación
Z93 (93.7 FM) siempre se ha reconocido a intérpretes. Es la primera ocasión en
que se honra a un promotor.
“Es
un honor, después del trabajo que he hecho, creo que me lo merecía, no sé...
Es la primera vez que le tienden un tributo a un promotor y no creo que suceda
en 10 años más”, dijo a PRIMERA HORA.
Su
opinión responde al decaimiento de esta profesión, según expresó, pues
considera que los promotores actuales son sólo “llevadiscos”.
Su
receta para la salsa
En
la comodidad de una de las oficinas de su nueva sede, ubicada en la avenida Fernández
Juncos, el veterano promotor de 80 años narró con detalles la fórmula que
utilizó para poner a sonar a todos los cantantes de Fania, famoso sello discográfico
para el que trabajó y que era comandado por Jerry Masucci.
“Soy
ante todo promotor. Por mis manos pasaron la más grandes estrellas de salsa de
Fania y de otros sellos. Llevé la salsa a Venezuela, Colombia, Panamá, he
hecho muchas cosas para la salsa a nivel radial”, contó.
“Y
para este tiempo todavía (la salsa) no gozaba del favor del público. La clave
era, además de llevar los discos a las emisora como hacen los promotores ahora,
que son ‘llevadiscos’, que yo hablaba con la gente, los convencía.
Inclusive, Jerry Masucci me decía: ‘Quiero que este artista llegue al
tope’, y yo escuchaba el tema y le decía: ‘Jerry, ése no es el tema’, y
lo cambiaba”, recordó.
Rafael
Viera también compartió que acostumbraba regalar los discos en formato de 45
revoluciones a los comerciantes para que los pusieran dentro de las velloneras.
Luego, ingeniosamente, regresaba al lugar, compraba un café, ponía a correr su
disco en la máquina, y se marchaba hacia el próximo negocio.
Otra
de sus técnicas, recordó, consistía en que si el tema no entraba fácilmente
a la radio de San Juan, se marchaba del área metropolitana y lo pegaba en el
sur de la Isla. Una vez era un éxito allá, se regaba por cada rincón.
“Es
algo que nació en mí, la forma de yo bregar con la gente con humildad, y
cuando recomendaba un disco, sabía que era bueno porque ya lo había probado...
Fue un trabajo duro, pero gratificante. No hice dinero, pero crié a mis hijos y
comían de la salsa”, puntualizó.
El
disquero calculó que en una ocasión su ruta sumó 114 emisoras alrededor de la
Isla y que en un momento dado tuvo 35 discos sonando al mismo tiempo en la
radio.
Su
lamento
Rafael
Viera aceptó que a este tipo de trabajo no se le da el mérito que le
corresponde, pero culpó a los propios promotores de que esto ocurra.
“No
se le da el mérito ahora porque no se esfuerzan por llevar el tema al público.
La misma compañía Fania le daba 200 long playing (LP) para promoción y
algunos promotores los vendían y no los llevaban a la radio, y actualmente pasa
eso mismo. Hace poco supe de un promotor que iba a la emisora con un disco para
que lo grabaran y se lo llevaba. Eso es falta de credibilidad para el promotor y
para el artista. Por eso digo que ahora hay muchos promotores, pero no tienen
carisma, son ‘llevadiscos’”, señaló.
“No
hay muchas emisoras salseras, pero no es culpa de la música, es culpa de los
promotores que no hacen las relaciones públicas que tienen que hacer. Para esto
se necesita pasión y compromiso”, agregó.
Tal
fue ese compromiso que, según recordó, cuando le aconsejó a Masucci que
firmara a Celia Cruz, se dedicó a pegar en la radio el tema “Bemba Colorá”,
que pertenecía a otra disquera, en lo que la cubana grababa con Fania la canción
“Químbara”, para ir calentando motores.
Los
sucesores
Rafael
Viera compartió que en la escena actual aún hay talento para que se pueda
preservar la salsa. Mencionó, entre ellos, a Gilberto Santa Rosa y Luisito
Carrión.
“Hay
quien trató de imponer la balada en la salsa, que le decimos ahora la salsa
monga, tuvieron auge y hay algunos que están trabajando y haciendo dinero, pero
no en Puerto Rico. Pero todavía hay esperanza, van surgiendo buenos soneros,
pero les hace falta el respaldo de una casa disquera”, concluyó.
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