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Rincón
Literario:
Eres
el resultado de ti mismo
Autor
anónimo
Tú
eres
el
resultado
de
ti
mismo.
Nunca
culpes
a
nadie,
nunca
te
quejes
de
nada
ni
de
nadie,
porque
tu,
fundamentalmente
tu,
has
hecho
tu
vida.
Acepta
la
responsabilidad
de
edificarte
en
ti
mismo,
y
el
valor
de
acusarte
en
el
fracaso
para
volver
a
empezar
corrigiéndote.
El
triunfo
del
verdadero
hombre
surge
de
las
cenizas
del
error.
Nunca
te
quejes
de
tu
ambiente
o
de
los
que
te
rodean.
Hay
quienes
en
tu
mismo
ambiente
supieron
vencer.
Las
circunstancias
son
buenas
o
malas
según
la
voluntad
y
fortaleza
de
tu
corazón.
Aprende
a
convertir
toda
situación
difícil
en
un
arma
para
triunfar.
No
te
quejes
por
tu
pobreza,
o
por
tu
salud,
o
por
tu
suerte:
enfréntalas
con
valor
y
acepta
que
de
una
u
otra
manera,
son
el
resultado
de
tus
actos
y
la
prueba
que
has
de
ganar.
No
te
quejes
por
la
falta
de
dinero,
porque
abunda
en
muchísimas
partes.
No
te
amargues
con
tus
propios
fracasos
ni
se
los
cargues
a
otros,
acéptale
ahora
o
siempre
seguirás
justificándote
como
un
niño.
Recuerda
que
cualquier
momento
es
bueno
para
comenzar,
y
ninguno
es
tan
terrible
como
para
claudicar.
!¡Empieza
ahora
mismo!
Deja
ya
de
engañarte.
!Eres
la
causa
de
ti
mismo,
de
tu
tristeza,
de
tu
necesidad,
de
tu
dolor,
de
tu
fracaso.
Si,
tu
has
sido
el
ignorante,
el
vicioso,
el
irascible,
el
desordenado,
el
irresponsable,
el
torpe,
tu
únicamente
tu,
nadie
puede
hacerlo
sino
por
ti.
La
causa
de
tu
presente
es
tu
pasado,
como
la
causa
de
tu
futuro
será
tu
presente.
Aprende
de
los
fuertes,
de
los
activos,
de
los
audaces,
imita
a
los
valientes,
a
los
enérgicos,
a
los
vencedores,
a
quienes
no
aceptan
situaciones
difíciles,
quienes
supieron
vencer
a
pesar
de
todo.
Piensa
menos
en
los
problemas
y
más
en
el
trabajo,
de
tus
problemas
sin
aliento
morirán.
Aprende
a
nacer
nuevamente
desde
el
dolor
y
a
ser
más
grande
que
él
más
grande
de
los
obstáculos,
dentro
de
ti
hay
un
hombre
que
todo
puede
hacerlo.
Mírate
en
el
espejo
de
ti
mismo.
Comienza
a
ser
sincero
contigo
mismo.
Reconócete
por
tu
valor,
y
por
tu
voluntad
y
no
por
tu
debilidad
para
justificarte.
Conociéndote
a
ti
mismo
serás
libre
y
fuerte
y
dejaras
de
ser
un
títere
de
las
circunstancias.
Porque
tú
eres
tu
destino.
Y
nadie
puede
sustituirte
en
la
construcción
de
tu
destino.
Levántate,
mira
la
mañana
llena
de
luz
y
fuerza,
respira
la
luz
del
amanecer,
tú
eres
parte
de
la
fuerza
de
la
vida,
despiértate,
camina,
muévete,
lucha,
decídete
y
triunfaras
en
la
vida.
Anónimo
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